
Lo que debía ser un año de gloria y celebración para Barcelona Sporting Club, se ha convertido en un calvario de decepciones, eliminaciones prematuras y cuestionamientos profundos a su dirigencia.
En el marco de su Centenario, el club guayaquileño, con una historia de 16 títulos nacionales y participaciones memorables en la Copa Libertadores, ha acumulado resultados deportivos que rozan lo inexplicable.
Eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores, una humillante salida en dieciseisavos de final de la Copa Ecuador ante un equipo de Segunda Categoría, y una LigaPro donde está cada vez más lejos del título, son los resultados decepcionantes del «Ídolo» en lo que va de la temporada.
La afición, que ilusionada llenó el Estadio Monumental en la Noche Amarilla de enero, hoy clama por cambios en una directiva encabezada por Antonio Álvarez, cuya gestión ha sido tildada de improvisada y carente de visión estratégica.
El camino al desastre comenzó temprano en el año, con una floja actuación en la fase de grupos de la Libertadores, quedando en el último lugar Grupo B, donde se enfrentaron con River Plate, Universitario de Perú e Independiente del Valle.
Las expectativas eran altas; el club había invertido en refuerzos como Felipe Caicedo, el histórico delantero ecuatoriano de 36 años que regresaba a casa como «el sueño cumplido» tras una carrera en Europa con Manchester City, Lazio e Inter de Milán. Sin embargo, «Felipao» ha sido más un lastre que un salvador, limitado por lesiones recurrentes que lo han mantenido fuera de la cancha durante gran parte de la temporada.
Sin actividad internacional en lo que resta del 2025, La Copa Ecuador, era el «premio consuelo» local, que terminó con una humillante eliminación ante Cuenca Juniors, un modesto equipo que no tiene ni cinco años de fundación. Barcelona cayó 2-0 ante la escuadra azuaya, con una notable actuación Roberto «La Tuka» Ordóñez, un veterano de 40 años que hizo ver mal a la zaga torera.
Esta fue la tercera eliminación consecutiva en dieciseisavos de final para BSC en este torneo, por lo que la afición no perdonó este nuevo fracaso. Desde las redes sociales, hubo fuertes cuestionamientos de la hinchada, apuntando directamente a la dirigencia.
Precisamente, la directiva encabezada por Álvarez, es la principal culpable de este «Centenario Chimichurri» con decisiones cuestionables en el armado de la plantilla y la contratación de Directores Técnicos.
A pesar de la resistencia que causó la llegada del estratega español Ismael Rescalvo, el presidente de Barcelona hizo caos omiso a los cuestionamientos, brindando la confianza a un entrenador que hasta el momento no ha dado la talla, luciendo incluso peor que su predecesor, Segundo Alejandro Castillo.
Tal ha sido el fracaso deportivo e institucional en este año de Centenario, que una de las personas que más apoyó a Antonio Álvarez, hablamos de Carlos Alfaro Moreno, tuvo que dar un paso al costado, por los cuestionamientos a su trabajo como Director Deportivo.
Habrá que ver como termina este año para BSC, pero hasta el momento su «Centenario» ha estado marcado por ilusiones rotas y duros golpes en lo deportivo.
