
El defensa ecuatoriano del PSG, Willian Pacho, publicó este lunes 10 de agosto de 2026 en The Players’ Tribune una carta íntima y desgarradora titulada “Mamá, esto es para ti”.
En ella relata su infancia en Quinindé (Esmeraldas), el duelo por la muerte de su madre Gladys, sus luchas de salud mental y el camino que lo llevó a convertirse en el primer ecuatoriano en ganar la Champions League.
Pacho comienza evocando recuerdos de su infancia, sobre todo cuando veía los pies de su madre al bailar bachata al ritmo de Aventura. El zaguero ecuatoriano recordó la calidez de su hogar y las lecciones de vida que le enseñó su madre, quien trabajaba vendiendo empanadas, lavando ropa a mano y criando cerdos con sobras de comida.
Su madre le enseñó a Pacho a transformar “las lavazas en un festín” y a repartir “una buena cortada” a todos, incluso a quienes se burlaban. “Mi madre tenía el corazón más grande del mundo”, escribió el futbolista ecuatoriano.
El punto más doloroso del relato, es el día de su debut profesional con Independiente del Valle en 2019. Había intentado llamar a su madre para contarle la noticia, pero no contestó. Antes de dormir le envió un mensaje: “Mañana voy a jugar, voy a debutar en el primer equipo! Voy a ser profesional!”. Al día siguiente despertó con mensajes de pésame. Su hermana le aseguró que era un rumor falso para que pudiera jugar. Tras un partido 0-0 en el que rindió bien, su entrenador y el psicólogo lo llevaron a una sala donde lo esperaban su padre y su cuñado.
Allí le informaron que su madre había fallecido esa misma madrugada de cáncer. La familia y el club se lo habían ocultado para que cumpliera su sueño. “Lloré del dolor. Lloré como nunca antes. Nunca me sentí más solo en la vida”, confiesa. Se fue del estadio con el uniforme sucio y sudado, sin bañarse, en un viaje de horas por la cordillera.
Pacho habló con crudeza de la depresión posterior, de mirar “hacia el abismo” y pensar “Mamá, no quiero estar aquí sin ti”. También relató otras pruebas que le deparó la vida, como las lesiones graves (ambas hombros) que le impidieron fichar por un club de la Bundesliga.
También escribió sobre su paso a Bélgica y luego al Frankfurt de Alemania, hasta su llegada al PSG en 2024. En el conjunto francés, Luis Enrique le dio tiempo y confianza: “Ve a tu ritmo. No creas que tienes que demostrar nada”. El resultado fue una explosión: titular indiscutible, amor de la afición y dos Champions League consecutivas que las dedicó a su madre.
Este emotivo texto cierra con un lindo mensaje a su madre: “Gracias por enseñarme a bailar bachata. Gracias por enseñarme el valor de las sobras. Gracias por ser mi madre. […] Nunca pude tomarme una foto final contigo. Pero tengo una imagen mucho mejor en mi mente… Uno dos tres, uno dos tres… Miro hacia arriba y tú me sonríes. Por fin lo hice bien. Es mejor que una foto. Es un recuerdo. Es eterno. Tu hijo, Willian”.
