
Este lunes 10 de agosto, tres de las Confederaciones más fuertes, hablamos de UEFA, AFC y CONCACAF, emitieron un duro comunicado en contra del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, acusándolo de romper la confianza del fútbol «mediante el engaño».
En una rebelión sin precedentes, las tres Confederaciones acusan al presidente de la FIFA de haber roto la confianza mediante el engaño en el proceso de venta de participaciones del Mundial.
La UEFA (Europa), la AFC (Asia) y la CONCACAF (Norteamérica) han iniciado discusiones sobre la posibilidad de organizar competiciones entre sí, confirmando que aún está sobre la mesa, la posibilidad de un ‘boicot’ a las competencias organizadas por la FIFA.
Por la crisis de gobernanza producida en las últimas semanas, las tres Confederaciones le están dando la oportunidad de renunciar a Gianni Infantino, para que deje su cargo con dignidad.
La manzana de la discordia fue el fallido proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una propuesta de Infantino para vender entre el 21% y 30% de los derechos comerciales y de boletaje de la Copa del Mundo a fondos de inversión privados.
La UEFA, CONCACAF y AFC acusan a Infantino de actuar como si «el fútbol le tuviera que rendir cuentas a él» y no como un custodio del deporte. Lo señalan directamente de anteponerse al colectivo y buscar el control absoluto de todo lo relacionado con la organización que preside.
Tras el colapso del plan privatizador, la FIFA prometió un informe interno. Sin embargo, las tres Confederaciones exigen que la auditoría sea realizada por un tercero completamente independiente, excluyendo de manera tajante a la administración actual de la FIFA en el proceso.
Con la alianza de la UEFA, AFC y CONCACAF, Infantino pierde el respaldo político de 136 de las 211 asociaciones miembro de la FIFA. Este bloque opositor busca forzar a Infantino a renunciar o a no presentarse a la reelección, manteniéndose la fuerte amenaza de boicotear las próximas Copas del Mundo si el mandatario suizo continúa en el cargo.
Infantino aún conserva los apoyos de la Confederación Africana (CAF), CONMEBOL y de Federaciones específicas que rompieron filas con sus regiones, como México, que decidió ratificar su apoyo al presidente de la FIFA.
