
La selección española selló su clasificación a los cuartos de final del Mundial 2026 tras derrotar 1-0 a Portugal en un electrizante compromiso por los octavos de final. El encuentro, disputado con máxima intensidad y despliegue físico por parte de ambos combinados ibéricos, parecía destinado irremediablemente a la prórroga.
Sin embargo y en una de las últimas jugadas del partido, Mikel Merino apareció de forma providencial en el área para conectar un remate agónico y preciso que desató la locura de la afición española, sentenciando el pase de la Roja entre los ocho mejores de la Copa del Mundo.
El triunfo de España fue un reflejo de constancia y solidez en todas sus líneas. El mediocampista Rodri dictó los tiempos del partido con maestría, mientras que Pedro Porro se convirtió en un puñal constante por la banda derecha.
Otra de las figuras de la resistencia española fue el arquero Unai Simón, quien no solo ahogó los gritos de gol portugueses con intervenciones monumentales, sino que además hizo historia al batir el récord absoluto de imbatibilidad en una Copa del Mundo, encadenando su sexto partido consecutivo sin recibir anotaciones en la máxima cita del fútbol.
La otra cara de la moneda reflejó la nostalgia y el cierre de una época dorada en el deporte rey. La eliminación de Portugal supuso, de forma oficial, el último partido de Cristiano Ronaldo en la historia de los Mundiales.
Con su boleto a los cuartos de final, España ya se enfoca en su siguiente desafío que tendrá lugar en Los Ángeles, donde esperará al vencedor de la llave entre Bélgica y Estados Unidos.
