
En un partido no apto para cardíacos, la selección argentina selló una clasificación agónica y emotiva a los octavos de final del Mundial 2026 al vencer por 3-2 a un combativo Cabo Verde en la prórroga.
Los vigentes campeones del mundo dominaron el ritmo y la posesión durante la mayor parte del encuentro, reflejando su jerarquía en el campo. Sin embargo, se toparon con un combinado africano sumamente aguerrido que, con una efectividad asombrosa, transformó sus dos únicas llegadas claras del partido en auténticos golazos que forzaron el tiempo extra y pusieron contra las cuerdas a la Albiceleste.
La resistencia caboverdiana se construyó gracias a los tantos de Deroy Duarte y Sidny López, quienes castigaron los mínimos parpadeos de la defensa sudamericana. Pero el alma de campeón apareció cuando más quemaba el balón. Lionel Messi volvió a vestirse de héroe al firmar su séptimo gol en lo que va del torneo, liderando la ofensiva de un equipo que no dejó de insistir.
La casta y el empuje argentino terminaron por romper la paridad en el alargue gracias a las oportunas anotaciones de los defensores Lisandro Martínez y Cristian «Cuti» Romero, quienes desataron la locura de la afición con dos tantos tras jugadas a balón parado.
Con el boleto asegurado entre los 16 mejores de la Copa del Mundo, Argentina se medirá en los octavos con otra selección africana, hablamos de la complicada Egipto.
