
La Selección de Alemania arrancó su participación en la Copa del Mundo 2026 con una exhibición de contundencia absoluta al golear por 7-1 a Curazao, en el partido que abrió las acciones del Grupo E.
La ‘Mannschaft’ impuso sus condiciones desde el pitazo inicial gracias a una ofensiva implacable comandada por Kai Havertz, quien firmó un doblete, sumado a los tantos de Felix Nmecha, Nico Schlotterbeck, Jamal Musiala, Nathaniel Brown y Deniz Undav. Con este resultado, el conjunto germano manda un serio aviso de autoridad al resto de los competidores del torneo.
A pesar de la abultada derrota, la escuadra caribeña logró escribir una página dorada en los libros de historia del fútbol de su país. Al minuto 21 del encuentro, el lateral Livano Comenencia anotó el empate transitorio que desató la locura en el banquillo de los caribeños, convirtiéndose oficialmente en el autor del primer gol de Curazao en toda la historia de las Copas del Mundo.
Sin embargo, la jerarquía europea terminó por inclinar la balanza de manera definitiva en el complemento. Esta victoria por 7-1 tiene un eco nostálgico ineludible para el fútbol internacional, ya que tuvieron que pasar exactamente 12 años para que el combinado teutón volviera a marcar siete goles en una cita mundialista, repitiendo la misma dosis de efectividad que sufriera Brasil en las semifinales de la edición de 2014.
