
En San Francisco se registró la primera gran sorpresa de la Copa del Mundo 2026, con el empate que rescató Qatar ante una ineficaz Suiza en el otro duelo por el grupo B.
En un partido que parecía decantarse cómodamente para el bando europeo, la selección de Qatar logró un heroico e inesperado empate 1-1 frente a Suiza. El conjunto helvético golpeó primero gracias a la potencia de Breel Embolo, quien transformó con éxito un tiro penal a los 17 minutos de juego. Sin embargo, lo que debió ser una tarde tranquila para los suizos terminó convirtiéndose en un escenario de frustración absoluta ante el empuje de los qataríes.
El desarrollo del encuentro estuvo marcado por el dominio de Suiza, que pagó un precio altísimo por su alarmante falta de contundencia. El equipo europeo desperdició no menos de cinco ocasiones claras de gol para sentenciar el marcador, permitiendo que el rival se mantuviera con vida. Qatar resistió los embates con más coraje que orden, aguardando pacientemente su oportunidad para anotar.
Cuando la derrota parecía inevitable, apareció el milagro en el tiempo de descuento. Boualem Khoukhi conectó un implacable cabezazo al minuto 90+4′ para desatar la locura de los jugadores y aficionados de Qatar.
Este agónico gol no solo selló el definitivo reparto de puntos, sino que además representa un hito sin precedentes para el fútbol qatarí. Con este resultado, Qatar suma el primer punto de su historia en las Copas del Mundo, un botín de oro en un grupo parejo y competitivo, donde también están Canadá y Bosnia.
