
En una extensa charla con el medio belga «Nieuwsblad», el zaguero ecuatoriano Joel Ordóñez habló sobre varios aspectos de su vida y carrera profesional, enfatizando en su deseo de llegar en algún momento a la Premier League.
Ordóñez se refirió también a sus inicios como delantero, lo díficil que fue adaptarse al fútbol y cultura de Bélgica y las ansias por disputar el Mundial 2026.
Sobre sus inicios como delantero, Ordóñez señaló: «Así es, empecé como extremo y luego me convertí en delantero de fondo. Pero cuando tenía unos diez u once años, Chocolate, mi entrenador en Norte América, me convirtió en defensa. ‘Eres grande y fuerte, serás aún más efectivo atrás’, me dijo. Pero al principio no estaba contento con eso, porque marcaba con facilidad».
Sobre su arribo y adaptación a la cultura belga, el zaguero ecuatoriano mencionó: «El idioma, la temperatura, la comida. Pero también extrañaba a mi familia. Solo tenía 18 años, ¿sabes? Siempre había vivido en casa. Por suerte, había algunos jugadores hispanohablantes que me ayudaron, como Balanta. O Alan Minda, que llegó a Bélgica un año después que yo. Jugaba en el Círculo, pero salíamos a menudo. Y juntos descubrimos los buenos restaurantes latinoamericanos de la zona. O simplemente los buenos restaurantes de carne, como Ribs ‘n Beer en Brujas».
Al ser consultado por el Mundial 2026 y la gran defensa que han integrado con Willian Pacho y Piero Hincapié, Ordóñez manifestó: «Es un sueño enorme poder tocar en ese escenario. Y creo que podemos sorprender a todos con nuestro equipo (Ecuador)».
«Nos conocemos desde hace mucho tiempo. Willian y Piero son unos años mayores, pero todos jugamos en las categorías inferiores de Independiente del Valle. Al igual que Moisés Caicedo, que también viene de allí y ahora es la estrella del Chelsea. Conectamos, la comunicación es excelente. Podemos soñar con un gran torneo. Jugamos contra Alemania en la fase de grupos: ya tengo muchas ganas».
Sobre su fichaje frustrado al Marsella y una inminente transferencia luego de la Copa del Mundo, el defensor de 22 años indicó: «En ese momento sí estaba muy enfadado (por no darse su traspaso al Marsella). Esas también habían sido semanas estresantes. Aun así, pude revertir la situación rápidamente. Ya no estoy triste por ese traspaso fallido y simplemente estoy feliz de estar aquí. Al fin y al cabo, todo pasa por algo».
«Sería genial poder ir a la Premier League. Es mi liga favorita, y dado mi tamaño, me vendría bien. De niño era un gran aficionado del Liverpool».
